Día Mundial del Corazón
29 de septiembre

En el marco del Día Mundial del Corazón¸ que celebramos cada 29 de septiembre poniendo el énfasis en multiplicar las campañas para concientizar al público general de la importancia de controlar y reducir los factores de riesgo cardiovasculares, acercamos un nuevo video de la opinión de los Expertos a cargo del Dr. Alejandro Palacios sobre la realidad del infarto en la República Argentina.

Las enfermedades del corazón continúan siendo la principal causa de muerte e incapacidad a nivel mundial. Alrededor de 17,5 millones de personas mueren anualmente por causas cardiovasculares, siendo el infarto agudo de miocardio y el accidente cerebrovascular las dos presentaciones clínicas más frecuentes. Se calcula que en Argentina se producen aproximadamente 50.000 infartos de miocardio cada año. De éstos, el 80% ocurren antes de los 70 años de edad, afectando fundamentalmente al sector más activo de la población. De esta manera, la enfermedad cardiovascular repercute no sólo en la calidad de vida sino también en el entorno familiar y socioeconómico, afectando al paciente durante sus años más productivos.

Más alarmante aún resulta esta problemática si observamos su distribución demográfica y la relación que se plantea con el estilo de vida moderno y la urbanización. No cabe duda de que la prevalencia de los factores de riesgo modificables suele ser mayor en las grandes urbes donde prevalece un el sedentarismo y la alimentación poco saludable asociado a un ritmo de vida vertiginoso y estresante.

La Argentina, por supuesto, no es ajena a esta realidad, y dentro del contexto internacional en el cual está inmersa debe proponerse multiplicar sus esfuerzos para cumplir con la premisa delineada por los organismos internacionales en el Plan 25/25, cuyo objetivo es reducir la mortalidad cardiovascular un 25% para el año 2025.

Para ello es necesario actuar fundamentalmente en la prevención primaria, es decir antes de que la enfermedad se manifieste, y es en esta etapa de la evolución de la patología cardiovascular donde cobra importancia la detección y el tratamiento precoz de los factores de riesgo. Si bien algunos de ellos no son modificables, tales como el sexo, la edad, o la "carga" genética, muchos otros son potencialmente controlables. En la actualidad es ampliamente reconocido el beneficio que genera el cese del consumo de tabaco, la reducción de la sal en la dieta, el consumo de frutas y verduras y la actividad física regular. El tabaquismo por su cuenta causa el 10% de las muertes cardiovasculares del mundo. Y no olvidemos que el riesgo cardiovascular de un ex-tabaquista se iguala al de una persona que nunca fumó recién después de 15 años de haber dejado de fumar. Asimismo, el tratamiento de la hipertensión, la diabetes y la dislipemia son también fundamentales en la prevención de la aparición de la patología cardiovascular.

Una mención especial merecen las mujeres, cuya presentación clínica suele ser más atípica, lo que sumado al mito popular de que no están expuestas al riesgo de sufrir un evento cardiovascular, resulta en importantes demoras al momento de la consulta al profesional. Es fundamental recalcar sobre este punto que la mujer tiene igual riesgo cardiovascular que el hombre (e incluso mayor) en la etapa postmenopausica, lo que refleja la influencia de los factores de riesgo de la vida moderna y sus consecuencias en la evolución de la enfermedad cardiovascular.

Nuestro rol como profesionales y como parte de una sociedad científica como el CACI, es promover y estimular los hábitos de vida saludables y concientizar y educar a la población sobre los efectos deletéreos de esta enfermedad. Para lograr estos objetivos, es fundamental la consulta con el cardiólogo, quien realizará una evaluación integral a fin de orientar los estudios necesarios en función de la situación específica de cada paciente. Una consulta a tiempo permite una precoz detección y solución de un factor de riesgo cardiovascular.

Algunas recomendaciones simples para una vida más saludable:

- Realizar algún deporte al aire libre con sus hijos puede actuar beneficiosamente como actividad física y como promoción de conductas saludables para los menores. - Use las escaleras cuando sea posible en lugar del ascensor. - Elija ir caminando o en bicicleta a su lugar de trabajo si fuera posible. - Si se moviliza en transporte público, intente descender del mismo una parada antes del lugar de destino y camine el trayecto restante. - Evite la sal, el azúcar y las grasas trans y saturadas en su dieta. - Pruebe los alimentos antes de agregarles sal. - Trate de consumir una dieta balanceada en frutas y verduras. - No es necesario eliminar de la dieta alimentos que disfruta, con reducir sus porciones e incorporar alimentos de mejor calidad nutritiva y menos cantidad de calorías estaremos obteniendo un importante beneficio. - Diga NO al consumo de cigarrillo en lugares cerrados. Cada año mueren 600.000 personas no fumadoras por exposición al humo del tabaco.

Signos de alarma a tener en cuenta:

- Molestia en el centro del tórax que dura por lo menos algunos minutos, o que desaparece y regresa intermitentemente, de carácter opresivo, urente o inespecífico. - Disconfort en otras áreas generalmente ubicadas en hemicuerpo superior, incluyendo ambos brazos, la espalda, el cuello o región estomacal. - Fatiga o falta de aire excesiva al esfuerzo realizado, con o sin molestia precordial. - Sudor frío y náuseas pueden ser también algunos de los síntomas atípicos de un infarto de miocardio.

Los 5 pasos fundamentales frente a un infarto:

- Reconocer los síntomas.
- No esperar a que los síntomas progresen.
- Notificar inmediatamente de la situación a quienes estén cerca suyo.
- Llamar al servicio de Emergencias.
- Masticar una aspirina.
Para más información acerca de los pasos a seguir ante la aparición de los primeros síntomas, diríjase AQUÍ